El tiempo es un efecto fugaz

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Unas lineas de un tema de Fito Paez, viene a mis manos en este momento. Ha pasado un mes de mi ultimo post, que coincide con un mes de mucho trabajo, sin demasiado tiempo para los afectos ni los “mimos” que uno se quisiera dar. Y en este mes han pasado muchas cosas, algunas muy personales, pero la que me lleva a escribir tiene que ver con algo que sucedio este jueves, cuando con mi papa y mi hermano fuimos a la casa de mi abuela, ubicada en un pueblo llamado Coronel Moldes y que se encuentra a 60 km de la ciudad de Salta. Viaje tranquilo, visita al cementerio, con ganas de seguir hasta el dique Cabra Corral pero ya se venia el mediodia y habia que hacer otras cosas. Aclaro que hacia mas de 12 años que no iba por el lugar y pocas cosas me resultaron familiares, ya que el pueblo ha crecido y hay muchas construcciones nuevas. llegamos a la casa y pase al fondo y me costo reconocer el lugar que recordaba: el terreno se dividio y ya no estan los durazneros, ni las plantas de naranja y limon. Ni las higueras sobrevivieron al progreso y la asequia en la que mojabamos los pies hace tiempo que se seco. En el patio que se encuentra detras de la casa habia unas enormes parras que daban una hermosa sombra, plantas con sus flores, un gallinero y al fondo un inmenso algarrobo al que podiamos treparnos a juegar. Debajo de la parra se encontraba un grupo de piedras sobre la que se asentaba una piedra plana casi cuadrada. Al mirarla senti que el tiempo retrocedia, y que, siendo niño, me volvia a despertar a la mañana, temprano. Y al salir, encontrar a mi abuela sentada debajo de la parra, colocando unos granos sobre la gran piedra y tomando otra inmensa piedra, con forma de medialuna, y con sus manos en los extremos, la movia de un lado al otro, molia los granos hasta hacerlos polvo y los colocaba en un recipiente, para volver a repetir el proceso una y otra vez.

Los jardines de rositas y flores se secaron, de las plantas frutales y ano queda nada. El gallinero esta vacio y el algarrobo seco. Ya no quedan parras que den uvas, solo unas plantas silvestres que ocupan su lugar. Ya no esta mi querida abuela “Linza” con sus pollitos y su catita en el hombro y esa mirada picara para hacer algun chiste oportuno. El silencio solo se interrumpe cuando sopla el viento en un cielo limpio, sin nubes. Solo queda la piedra, en el mismo lugar, como un simbolo del tiempo, esperando a las manos que durante años la acariciaron en la rutina de preparar el alimento para cocinar.

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One Comment en “El tiempo es un efecto fugaz”

  1. kummar Says:

    Ya nada es como lo fué entonces
    ni la casa, ni la asequia, ni el río

    Las flores que perfumaban el jardín
    hace tiempo se secaron en el olvido.

    El poderoso algarrobo en cuyas raices guardó
    sus mejores momentos de infancia …no existe.

    Las alegres parras cuya sombra cómplice
    fué testigo de sus travesuras, se hasecado también.

    No… Nada está como era entonces.
    Ya no cantan los pajaros ni se ve a la abuela en el portal.

    Y hoy el niño regresa convertido en hombre
    surcado de tiempo el rostro, y con añoranza en la mirada.

    El viento y la piedra: el más etéreo, la mas solida.
    Silenciosos lo observan escarvar en su memoria la alegria de su alma.

    NO… ya nada es como lo fué entonces…


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